Hay momentos en la historia en los que seremos juzgados no por nuestras acciones, sino por la falta de acción. Si la historia nos ha enseñado algo, es que no podemos quedarnos callados esperando que otros hablen por nosotros; luchar por lo bien siempre ha requerido voces altas, una llama, unidad de propósito, y tenacidad.

En los últimos meses, hemos visto acciones inimaginables contra las familias inmigrantes que buscan asilo en los Estados Unidos. Nuestro país, un país que le da gran importancia a la moralidad de la familia, ha implementado una política que separa a los niños de sus padres. Nuestro país de libertad, justicia, e igualdad para todos ahora está castigando los que buscan estas mismas calidades en la forma más inhumana posible.

Yo aplaudo a ellos que hablaron y actuaron con dignidad para mandar el mensaje que los Estados Unidos no apoya estas acciones, y yo me junto con todos que están opuestos a los tácticos bruscos contra la inmigración.

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Como un descendente de africanos esclavizados, yo entiendo muy bien el daño psicológico que los niños tenían por la separación de sus padres. Además de estar separados, también fueron vendidos y mandados a trabajar en las plantaciones del sur del país y en el caribe. Esos niños nunca volvieron a ver a sus padres. Muchas generaciones crecieron sin saber lo especial que es el amor de una madre o el calor de una familia unida. Yo no voy a explicar el producto de tantos años de alienación, pero es suficiente decir que todavía pagamos el precio hasta hoy.

Aunque el Presidente Trump firmo una orden ejecutiva para parar las separaciones que están ocurriendo en el borde del sur del país, todavía hay miles de niños que no se han reunidos con sus familias y están sufriendo en encerramientos "sin contacto". Ningún padre en los Estados Unidos debe dormir profundamente hasta que esta situación horrible llegue a su fin y las madres puedan abrazar a sus niños y que de nuevo las traten con humanidad e igualdad.  No podemos esperar otro mes, otra semana, ni otro día más; esta situación requiere remediación inmediata. 

Es sorprendente que uno pueda idear e implementar una estrategia que separa a las familias de esta manera; esto significa por lo menos una falta fundamental de empatía y crueldad patológica a lo peor. Vuela en la cara de todo lo bueno que este país esta supuesto mantener.

"Todo lo que es necesario para que prevalezca el mal es que los hombres buenos se mantengan firmes y no hagan nada."

Yo no me voy a mantener firme sin hacer nada; yo voy a usar mi voz entre los de más para apoyar a la decencia, la amabilidad, la humanidad, y para esos que ahora mismo no tienen el poder de hablar para ellos mismos. Voy a tomar las acciones que tengo disponibles para luchar por lo bueno y justo. Cuando la historia de este momento este escrito, yo quiero ser conocido como una persona que tomo acciones para la justicia.  

Yo les pido que se junten conmigo. Vamos hacer a la ciudad de Plainfield una ciudad que valora a cada persona sin importar la etnicidad, origen, raza, orientación, o credo. Vamos hacer que Plainfield sea un lugar donde las personas no tengan miedo a hablar cuando hay que apoyar la decencia y humanidad. Vamos hacer que Plainfield sea la ciudad que vengan personas queriendo ser libres, y usted también será tratado con igualdad y dignidad. Usted será bienvenido. Vamos hacer que Plainfield sea un buen ejemplo.

Este es el Plainfield que yo conozco, y es el Plainfield que estoy orgulloso de llamar mi hogar.

Creando Un Plainfield, Un Futuro

Alcalde Adrian O. Mapp

City of Plainfield